Uno de los contratos más importantes que se suelen firmar a la hora de comprar un inmueble, es el contrato de arras. Es importante saber cuáles son las consecuencias de este tipo de contrato. El contrato de arras aparece regulado en el Código Civil en un sólo artículo, concretamente el artículo 1454 que dice: “Si hubiesen mediado arras o señal en el contrato de compra y venta, podrá rescindirse el contrato, allanándose el comprador a perderlas, o el vendedor a devolverlas duplicadas”.

Pues bien,a pesar de lo que dice éste artículo, tenemos que señalar que existen dos tipos de contratos de arras:

1.- Arras confirmatorias. Sólo prueban la existencia de un contrato, y no facultan a las partes a resolverlo. En caso de cumplimiento se imputa al precio, teniendo así la consideración de mero anticipo o pago anticipado. Las sumas entregadas y recibidas sin especificar en qué concepto, se entenderán entregadas como parte del precio total y como anticipo del mismo, de modo que en principio, las arras entregadas sin mayor especificación, se consideran arras confirmatorias. En caso de incumplimiento es posible: o exigir el cumplimiento forzoso de la obligación, o resolver el contrato con la correspondiente indemnización por daños y perjuicios (sin que las arras sean tales daños y perjuicios, ni sirvan para determinarlos).

2.- Arras penitenciales. Tienen como finalidad ser medio para el lícito desistimiento contractual. Y tiene lugar más que cuando hay una compraventa, cuando estamos ante una promesa de contrato de compraventa. Lo cierto, es que las arras penitenciales son un caso de lícito abandono de los compromisos adquiridos, de manera unilateral, y mediante el pago de una multa, puede hacer una de las partes. Son las contempladas en el artículo 1.454 del Código Civil. Por tanto,lector bloguero, ¡¡¡¡ojo con lo que firmar!!!!

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